JORGE DIEZMA

El ramo de flores cortadas que metemos en un jarrón con agua, a parte de ser el ornamento burgués por excelencia, es también, a poco que nos fijemos, un intento dramático de retrasar el momento de la decadencia y la muerte, como lo ha sido siempre el propio arte. El jarrón con flores y el cuadro comparten el afán de estirar la vida, y ambos tienen el fracaso como horizonte, pero mientras éste llega ¡¡pintemos flores!!

 

 

Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
Imatge
 

I WANT RECIEVE MORE INFORMATION ABOUT THIS WORK

 

de JORGE DIEZMA